Consejos para redactar una oferta de trabajo
Antes de publicar una oferta te aconsejamos analizar detenidamente cuáles son los requisitos necesarios para optar a la vacante. Es muy importante comunicar claramente a los candidatos qué se está pidiendo exactamente.
Por lo general, todas las ofertas que se publican en cualquier medio incluyen la siguiente información:
– Nombre del puesto.
– Fecha de publicación de la oferta. A veces incluso se indica la fecha de cierre de recepción de las candidaturas.
– Nombre de la empresa que publica la oferta. Si lo hace una empresa de selección se suele indicar el sector o área de actividad de la empresa que ofrece la vacante.
– Información complementaria de la empresa: número de trabajadores, sede central, descripción de la empresa, misión, valores y página web corporativa.
– Ubicación del puesto vacante donde se va a desarrollar la actividad.
– Descripción del puesto ofertado, funciones que se deberán desempeñar y posición dentro de la corporación.
– Estudios mínimos que debe tener el candidato.
– Experiencia mínima necesaria para optar al puesto.
– Otros requisitos a cumplir: idiomas, conocimientos específicos para el puesto de trabajo, disponibilidad para viajar, carnet de conducir, vehículo propio…
– Contrato: tipología (indefinido, temporal, por obra y servicio, etc.) y duración del mismo.
– Jornada laboral (completa, intensiva, media jornada).
– Otros beneficios retributivos que ofrece la empresa: seguro de salud, vehículo de la empresa, ordenador personal, cheques restaurante o guardería.
Más allá de la información…
Toda esta información tiene un carácter objetivo: está compuesta por datos concretos. No obstante, hay detalles importantes que el candidato puede leer entre líneas y a los que prestará mucha atención porque dan indicaciones sobre el interés que tiene la empresa por cubrir la vacante, el proceso de selección o su manera de trabajar. Por este motivo, es fundamental prestar especial atención a:
– La manera de redactar la oferta. El cuidado en la redacción y las faltas de ortografía.
– La información y detalles que damos de la propia empresa.
– La repetición de algunos requisitos necesarios para el puesto o la manera de destacar la oferta: haber publicado la oferta a página completa en la prensa escrita o en un formato destacado en portales de empleo online.