¿Qué es el burnout silencioso y cómo detectarlo?
A diferencia del burnout clásico (que suele manifestarse con bajas, absentismo, etc.) el burnout silencioso se esconde detrás de un rendimiento altoA diferencia del burnout clásico (que suele manifestarse con bajas médicas, absentismo o síntomas físicos), el burnout silencioso se esconde detrás de un rendimiento alto. Es decir, los empleados siguen cumpliendo objetivos, pero internamente están desconectados y exhaustos.
El burnout silencioso puede aparecer en cualquier nivel de la organización, en España, estudios recientes indican que el 87% de los profesionales afirma haberlo experimentado, mientras que el 85% considera que su empresa no está preparada para detectarlo.
Los mandos intermedios son los más vulnerables: deben equilibrar las exigencias de la dirección con la gestión diaria de sus equipos.
Carácter cíclico del burnout
El estrés laboral suele manifestarse en períodos de alta intensidad seguidos de fases más tranquilas, pero estos ciclos acaban generando un patrón de desgaste recurrente.
En muchos casos, el empleado/a se recupera parcialmente en las fases de menor carga, lo que aumenta el riesgo de burnout en cada nuevo ciclo.
Con todo esto, las empresas deben trabajar en mecanismos de detección de burnout silencioso, de manera de ofrecer al empleado/a la posibilidad de recuperarse y encontrar nuevamente su propósito en el trabajo.
Señales del burnout que Recursos Humanos debe observar
Como hemos visto, el empleado/a no comunica su situación abiertamente, sin embargo, hay indicadores sutiles que alertan sobre lo que está ocurriendo:
- Hiperproductividad constante: empleados/as que nunca bajan el ritmo, sin pausas ni desconexión.
- Autoexigencia extrema: trabajan más horas de las necesarias, con un nivel de perfeccionismo insostenible.
- Baja participación en equipo: menor implicación en reuniones y proyectos transversales.
- Creatividad reducida: escasa generación de ideas nuevas o propuestas de mejora.
- Distancia emocional: respuestas frías y menor interacción social con compañeros/as.
¿Cómo puede actuar Recursos Humanos?
Ante el reto del burnout silencioso, el papel de Recursos Humanos es clave para anticipar y prevenir sus efectos. No basta con medir resultados, es necesario impulsar prácticas que refuercen el bienestar y el liderazgo empático.
Veamos algunas de ellas:
- Espacios de diálogo regulares: fomentar conversaciones entre equipos y reuniones individuales que trasciendan las métricas de rendimiento.
- Encuestas de clima y bienestar: incluir preguntas sobre carga emocional, motivación y percepción de apoyo organizativo.
- Formación a managers: enseñarles a identificar señales de desconexión emocional de su equipo y a fomentar un liderazgo empático.
- Políticas de desconexión digital y flexibilidad: garantizar que los equipos tengan tiempo real de descanso.
- Programas de apoyo psicológico y coaching: ofrecer recursos accesibles y confidenciales para quienes lo necesiten.
Conclusión
El burnout silencioso representa un desafío estratégico para las organizaciones. Si no se detecta a tiempo, provoca rotación inesperada, pérdida de talento clave y un deterioro de la cultura corporativa.
En un entorno donde la adaptabilidad y los objetivos presionan a los empleados, cuidar su salud mental es esencial para garantizar compromiso, confianza y sostenibilidad empresarial a largo plazo.




