Las hard skills engloban los conocimientos y habilidades que una persona utiliza en su trabajo y que, adquiridas mediante formación o experiencia laboral, corresponden a todas las competencias técnicas que el profesional necesita para desempeñar su labor.

Es necesario saber cuáles son y cómo evaluarlas correctamente. Para cada puesto será adecuado cierto tipo de habilidades duras. Veamos algunos ejemplos, a continuación.

¿Qué son y qué no son las hard skills?

Las habilidades duras hacen referencia a los conocimientos o habilidades técnicas, mientras que las blandas se relacionan con la personalidad y con las habilidades sociales e interpersonales.

Por ejemplo, elaborar un informe de contabilidad es una hard skill, pero saber gestionar con amabilidad los problemas de los clientes es una soft skill.

Algunos ejemplos de hard skills en la actualidad

Para señalar algunas de estas habilidades, tomemos como ejemplo el sector del diseño gráfico. Es aconsejable dominar correctamente las herramientas de diseño que tiene que manejar en su día a día. Saber usar programas como Adobe Illustrator o Adobe Photoshop se consideraría una hard skill.

Las hard skills que se demandarán en cada caso dependerán de las características del puesto y de la propia organización. A continuación, hacemos un repaso de las habilidades más frecuentes requeridas en diferentes empresas:

  • Relacionadas con el conocimiento. Por ejemplo, idiomas o herramientas ofimáticas, o conocimientos específicos, como los legales o los relacionados con programas de diseño gráfico.
  • Relacionadas con la idiosincrasia del sector. Requieren que el profesional esté 100 % al día de lo que en su sector sucede. Y este conocimiento será mayor cuanto más se haya formado y especializado, aunque también dependerá de su bagaje y experiencias anteriores.
  • Relacionadas con la gestión y medición de logros. Sobre todo en el caso de los perfiles con más experiencia. Se trata del manejo de diferentes herramientas para planificar, gestionar y evaluar resultados es también fundamental.

 

¿Cómo evaluar las habilidades duras?

Existen distintos métodos de análisis y técnicas para determinar el grado de desarrollo de las hard skills, como, por ejemplo:

1. Pruebas técnicas de competencia

Pruebas de mecanografía, problemas de contabilidad, uso de los programas que se van a utilizar o ejercicios ortográficos son algunos ejemplos. De no existir pruebas preparadas en la empresa, recomendamos solicitar la colaboración de profesionales del sector de la empresa para su desarrollo. La evaluación efectuada por profesionales de la materia ofrecerá mayores garantías.

2. Pruebas de conocimiento

Los tests de idiomas son un ejemplo de este tipo de técnicas, que pretenden analizar el grado de conocimiento del talento. Se busca comprobar su capacidad para desempeñar un determinado cargo en la organización. Para ello, el técnico de selección suele hacer una clasificación previa para determinar cuáles son las unidades de competencia laboral más importantes.

3. Pruebas situacionales

Poner a prueba a las personas que quieren optar a un puesto simulando una situación real y común en la empresa puede aportar una gran cantidad de información. Para ello, se utilizan diferentes técnicas de selección de personal, entre las que destaca el role playing, una situación forzada en la que los profesionales han de adoptar un determinado papel y actuar en consecuencia.

4. Cuestionarios psicotécnicos

Especialmente destinados a medir las capacidades intelectuales de las personas, y no tanto sus conocimientos adquiridos. Aunque no hablamos aquí de hard skills, se trata de aspectos también fundamentales a la hora de desarrollar cualquier trabajo. Por ejemplo, de la rapidez mental, la capacidad lógica o la memoria.

5. Análisis de titulaciones

Las habilidades duras están estrechamente vinculadas a la formación de los profesionales. En este sentido, evaluar sus conocimientos en función de sus títulos es útil, pero probablemente no sea suficiente. Es aconsejable, prestar atención al centro en el que se han formado y a su profesorado, diferenciando también si es especializado o no, o si emite títulos oficiales o propios.

6. Referencias

Solicitar referencias también es una forma de comprobar que esa persona posee los conocimientos y habilidades que se requieren. Si hablamos de evaluar y cotejar sus hard skills, las preguntas a las empresas en las que ha trabajado antes es recomendable que sean muy concretas, por ejemplo: “¿proporcionó esa persona los resultados esperados en la empresa?” o “¿se ajustaron sus conocimientos a lo que se demandaba para el cargo?”

El análisis y la comprobación de las capacidades y habilidades de los profesionales es un paso clave en cualquier proceso de selección.

A pesar de que en la actualidad las habilidades blandas o soft skills comienzan a cobrar importancia, las hard skills siguen siendo fundamentales.

Sin su correspondiente evaluación, es probable que el profesional termine por no ajustarse a lo que se demanda y a lo que se espera de él dentro de la empresa.

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